
Burkina Faso se sitúa al sur-este de Malí, sur-oeste de Níger y al norte de la Costa de Marfil, Ghana, Togo y Benín. La población es aproximadamente de 14 millones de personas, concentrada principalmente en las zonas del sur y centro del país, y en algunos casos la densidad es superior a 48 habitantes por km2.
La esperanza de vida es de 49 años y la edad media de la población no llega a los 17 años. La tasa de natalidad es una de las más altas del mundo, superior a seis hijos por mujer, pero también lo es referente a la mortalidad infantil a causa del SIDA, la Malaria y la fiebre amarilla. Sólo el 26,6% de la población está alfabetizada y la inmensa mayoría vive a diario en condiciones marcadas por la falta de luz, agua y por el difícil acceso a una sanidad básica, a la vez que precaria. El índice de Desarrollo Humano, elaborado por las Naciones Unidas y utilizado por los organismos internacionales como parámetro de síntesis de nivel de vida, sitúa Burkina Faso como el tercer país más pobre del mundo, en el que el 45,3% de la población vive por debajo del umbral de pobreza.